Los eslabones de Tiffany HardWear tienen una identidad tan clara que basta verlos para reconocer la colección. Hasta ahora, buena parte de su fuerza venía del metal, de sus proporciones y de esa construcción inspirada en un diseño de Tiffany & Co. de 1962. Para octubre de 2026, la casa introduce una variable distinta: color.
Las nuevas creaciones incorporan turquesas y perlas Akoya sobre oro de 18 quilates, una combinación que modifica la lectura habitual de HardWear sin perder sus códigos. El contraste entre los eslabones, las superficies pulidas y las piedras convierte al color en parte de la estructura de cada pieza.
En total, la colección suma nueve diseños entre collares, aretes, pulseras y dijes.

Un archivo de Tiffany & Co. detrás de la nueva colección
El punto de partida está en una pieza histórica de la casa: un collar de lapislázuli y perlas que perteneció a Rachel Lambert “Bunny” Mellon.
Nathalie Verdeille, directora artística de Joyería y Alta Joyería de Tiffany & Co., retomó esa combinación de piedras y perlas para trasladarla al vocabulario de HardWear. En lugar del lapislázuli del diseño original, las nuevas piezas recurren a turquesas, acompañadas por perlas Akoya y los característicos eslabones de oro.
La referencia resulta especialmente interesante porque conecta dos partes distintas de la historia de Tiffany. Por un lado está su trabajo con piedras de color, presente en la casa desde hace décadas; por otro, una colección contemporánea construida alrededor de formas mucho más industriales.
El resultado reúne ambos lenguajes sin convertir HardWear en una pieza de archivo.


Del Pop Art a las piedras de color
Otra de las referencias de la colección aparece en el Pop Art y, en particular, en el uso del color dentro de la obra de Andy Warhol.
La influencia se traduce en combinaciones directas: azul turquesa, blanco nacarado y oro conviven como bloques de color dentro de las piezas. No se trata de esconder las piedras dentro del diseño, sino de utilizarlas como puntos visuales que marcan el ritmo de los eslabones.
Verdeille compara esa construcción con el puntillismo, donde cada elemento funciona por separado pero adquiere otra dimensión al observar la composición completa.
Esa idea se percibe sobre todo en los collares y aretes largos, donde turquesas y perlas se alternan con los eslabones de HardWear para crear una secuencia que cambia conforme la pieza se mueve.
Un collar que puede transformarse
Entre las nuevas creaciones destaca un collar convertible de 34 pulgadas con dos cierres integrados.
El diseño puede llevarse como collar largo, en doble vuelta o separarse para formar un collar corto acompañado por una pulsera. Cada una de las piedras está sujeta mediante domos de oro con forma de pirámide, un detalle que introduce otra geometría dentro de la colección.
Una segunda versión incorpora cuentas de turquesa de mayor tamaño distribuidas entre los eslabones, mientras que otros diseños trasladan la misma combinación a piezas más pequeñas, como dijes y aretes.
Esa variedad hace que la incorporación de color funcione en distintos niveles: desde una pieza protagonista hasta joyas pensadas para convivir con otras dentro de un mismo estilismo.
La turquesa vuelve al vocabulario de Tiffany & Co.
La elección de la turquesa tampoco aparece de manera aislada. La piedra forma parte de la historia de Tiffany & Co. y, para estas piezas, cada cuenta se selecciona y combina por tonalidad para mantener una gama coherente de azules.
Las turquesas utilizadas proceden de Estados Unidos y México. Las perlas Akoya, en cambio, provienen de Japón y aportan un contraste distinto frente al oro y la intensidad de la turquesa. Su superficie y forma permiten que el blanco funcione casi como una pausa dentro de la composición.
Juntas, ambas materias cambian la personalidad de HardWear. Los eslabones siguen conservando el peso visual de la colección, pero ahora comparten protagonismo con el color.









Una nueva lectura de HardWear
Desde su origen, HardWear ha estado vinculada con Nueva York y con una forma de entender la joyería desde la estructura. Sus eslabones han sido el elemento constante de la colección y también el que le ha permitido evolucionar sin perder identidad.
La llegada de turquesas y perlas Akoya abre otro capítulo dentro de ese lenguaje. En lugar de alterar la arquitectura de HardWear, Tiffany & Co. utiliza las piedras para cambiar su ritmo y la manera en que responde a la luz.
Las nueve nuevas creaciones estarán disponibles en boutiques Tiffany & Co. alrededor del mundo y en Tiffany.com a partir de octubre de 2026.
También lee: El futuro de las bodas de lujo.
POR: THE WEDDING BOOK



