París siempre es una buena idea. Pero elegir el refugio adecuado es lo que transforma un viaje común en una anécdota digna de contarse cientos de veces. En la mística Rive Gauche, el Mandarin Oriental Lutetia, Paris se erige no solo como un hotel, sino como un santuario para parejas que buscan exclusividad, historia y ese je ne sais quoi que solo Saint-Germain-des-Prés puede ofrecer. Este año, la icónica propiedad celebra su 115º aniversario, marcando el inicio de una nueva era que promete elevar el romance parisino.

En una velada histórica, la familia Akirov, propietaria del hotel, y Laurent Kleitman, Group Chief Executive de Mandarin Oriental, se reunieron para honrar su pasado y mirar hacia el futuro de este palacio. Como declaró Kleitman: “Este lugar les pertenece… que vengan aquí para escribir, soñar, crear o simplemente para no hacer nada más que saborear el momento”. Desde su fundación en 1910 por la familia Boucicaut —creadores de Le Bon Marché— el Lutetia ha sido refugio de figuras como Pablo Picasso, Joséphine Baker y Antoine de Saint-Exupéry.
Como parte de la celebración, se presentó el nuevo abanico exclusivo Lutetia, creado por la histórica Maison Duvelleroy. Esta pieza de arte requirió más de 230 horas de trabajo artesanal y combina marquetería en paja, maderas exóticas y nácar. Su diseño representa un navío, símbolo compartido por París y el hotel. El juego de la luz sobre el nácar iridiscente a lo largo del día funciona como una metáfora perfecta del amor: cambiante, brillante y siempre precioso.

Por su parte, Georgi Akirov destacó que la integración a Mandarin Oriental en 2025 garantiza un servicio de clase mundial sin perder la identidad singular del hotel. “Este aniversario marca el inicio de un nuevo capítulo, una alianza construida sobre valores compartidos de excelencia y autenticidad”, afirmó.
Entre historia y modernidad
La arquitectura del edificio rinde homenaje a la estética francesa al fusionar art nouveau y art déco. En 2018, fue meticulosamente restaurado por el arquitecto Jean-Michel Wilmotte. A diferencia de los hoteles de la Margen Derecha, Mandarin Oriental Lutetia, Paris ofrece una atmósfera más auténtica, intelectual y bohemia. Es el París de los escritores, los cafés históricos y las caminatas tomadas de la mano por los Jardines de Luxemburgo.




Al despertar, es posible admirar la Torre Eiffel desde alguno de sus balcones privados. Después, el plan ideal continúa con un tratamiento en su spa, un oasis urbano de 700 m². El día puede cerrarse con una cena bajo los impresionantes vitrales de Le Saint-Germain, su restaurante insignia.

Si estás planeando una luna de miel o simplemente una escapada para celebrar todo lo que han construido hasta ahora, no tenemos dudas de que Mandarin Oriental Lutetia, Paris es el epicentro del romance parisino que buscas. Y como dato extra, su servicio de concierge puede ayudarte a organizar un paseo privado en barco por el Sena al atardecer, un picnic preparado por el chef del hotel en un rincón secreto de la ciudad o bien, darles acceso exclusivo a boutiques de diseñador en Saint-Germain.
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POR: THE WEDDING BOOK



