Turismo activo: La nueva tendencia entre las parejas para conectar con el Caribe
Explorar sin prisas, reconectar y maravillarse con la naturaleza.
El turismo de lujo ha encontrado una nueva vertiente llamada turismo activo que se traduce en bienestar, conexión y placer para las parejas, quienes a través de experiencias bien curadas reconectan con el entorno de una forma completamente distinta, pero sobre todo de manera activa.
La equitación, el buceo, el surf y el tenis, entre otras actividades, forman parte del llamado turismo activo al permitirle a los viajeros mover su cuerpo, habitar el paisaje y reconectar con su energía vital. Y es que de acuerdo con datos de Skift Research, durante el último año el deporte y la aventura han tenido un crecimiento de 18% en el turismo de lujo.
En este contexto, el Caribe se impone como un escenario ideal no solo por su flora y fauna exuberante y diversa, sino por las propiedades que se expanden a lo largo y ancho del territorio, ofreciendo un desafío físico con propósito. Específicamente,Belice, Panamá y las Islas Vírgenes Británicas, son destinos en los que explorar es la clave para crear momentos inolvidables. ¿Por qué? Sigue leyendo.
Belice, un paraíso natural escondido
Belice es un destino que aún guarda el encanto de lo desconocido. Sus costas bañadas por el Caribe, selvas exuberantes y una rica herencia maya, hacen de este pequeño país una mezcla única de aventura y tranquilidad. Por un lado, Blancaneaux Lodge —el alojamiento selvático de la familia Coppola— ofrece cabalgatas en la Reserva Forestal Mountain Pine Ridge que involucran toda una travesía de aromas, sonidos y colores por senderos ocultos, ruinas mayas, pozas secretas para nadar, culminando en miradores bellísimos.
Mientras que en Turtle Inn está el segundo arrecife de coral más grande del planeta, por lo que los buceadores que buscan experiencias transformadoras pueden encontrar aquí un mundo submarino fascinante. El turismo activo se vive por medio de excursiones guiadas por los jardines de coral, cañones marinos, túneles naturales y cardúmenes en los que las aguas cálidas hacen que cada inmersión sea tan envolvente como serena.
Tanto buzos certificados como principiantes, pueden disfrutar de salidas nocturnas y regresar al refugio de ultra lujo —también ideado por Francis Ford Coppola en el sur de Belice— a bordo de una lancha mientras admiran el cielo estrellado o el atardecer, si es que deciden bucear por el día.
El sentir de las olas en Panamá
En Panamá, el turismo activo se concentra principalmente en La Coralina Island House, un destino de lujo en la región de Bocas del Toro en el que los amantes del surf pueden combinar el oleaje con una experiencia de hospedaje exclusiva. Situada frente a una de las playas más salvajes del Caribe, esta propiedad le permite a los surfistas intermedios y avanzados conectar con las olas desde la seguridad y la conexión emocional con el agua.
Recientemente el resort ha inaugurado una escuela de surf exclusiva para sus huéspedes, cuyas clases se llevan a cabo en la isla Carenero que posee una playa de aguas cristalinas rodeada de palmeras, un entorno mágico para iniciarse en el surf básicamente. La experiencia de La Coralina igualmente contempla caminatas por la selva, gastronomía consciente, sesiones de yoga y una infinity pool, ya que invita a las parejas a escuchar sus cuerpos y habitar el ahora con otro ritmo en un entorno natural protegido.
Tenis en las Islas Vírgenes Británicas
Necker Island —la exclusiva propiedad privada de Sir Richard Branson en las Islas Vírgenes Británicas— es un paraíso para los amantes del tenis ya que aquí pueden practicar entre brisas tropicales y vistas espectaculares. La isla cuenta con dos canchas de césped artificial iluminadas y equipadas con todo lo necesario para jugar, además de que los huéspedes pueden tomar clases personalizadas y participar en torneos diarios.
El sonido de las olas marca cada set, a la par que las prácticas al atardecer con un cóctel en mano se convierten en una coreografía en la que la competencia se torna amistosa y hasta cierto punto relajante entre las palmeras que rodean el complejo. Además del tenis, posee instalaciones para otros deportes de raqueta como pádel y pickleball, así como una variedad de actividades acuáticas y terrestres, incluyendo yoga, senderismo y navegación, mientras que la oferta wellness contempla gastronomía gourmet y spa.
Ubicado en el corazón de América Central, Belice es el secreto mejor guardado para quienes buscan conectar con la naturaleza en su estado más puro.
A diferencia de otros destinos del Caribe más concurridos, este aún conserva un aire de descubrimiento con políticas de turismo sostenible y reservas naturales protegidas, invitando a explorar sin prisas, a reconectar y a maravillarse con la riqueza de un ecosistema simplemente maravilloso.