Río de Janeiro es uno de los destinos más apasionantes y románticos del mundo, combinando paisajes naturales imponentes con playas icónicas, una gastronomía de primer nivel y opciones de hospedaje llenas de encanto, lo que lo convierte en una ciudad icónica para celebrar su luna de miel o simplemente planear un viaje a Brasil.

Ya sea contemplando el amanecer desde la playa de Ipanema, disfrutando una cena con estrella Michelin o admirando la ciudad desde el Cristo Redentor, Río ofrece experiencias que convierten cualquier viaje en una celebración del amor.
¿Dónde hospedarse?
Copacabana Palace, A Belmond Hotel es el epítome de la elegancia clásica y el romance atemporal en Río de Janeiro. Sus suites de estilo art déco con vistas al mar, el spa, la piscina central y su servicio personalizado hacen que sea uno de los hoteles más bellos de Brasil. Hotel Fasano Rio de Janeiro suele atraer a las parejas que aprecian el lujo moderno pero discreto.
Ubicado frente a la playa de Ipanema, destaca por su diseño firmado por Philippe Starck y una de las infinity pools más fotografiadas del mundo. Destaca por su ambiente sofisticado, acceso a una zona privada de playa y club nocturno propio.




Para quienes desean una experiencia más íntima sin alejarse del centro, MGallery Santa Teresa Hotel se localiza en la colina del bohemio barrio que le da su nombre. Se trata de una antigua mansión histórica rodeada de jardines tropicales y senderos tranquilos. Posee una terraza con piscina —con vistas panorámicas idílicas de las montañas y la bahía— y un spa enfocado en el bienestar y la relajación en pareja.




Restaurantes para una velada memorable
La gastronomía carioca vive uno de sus mejores momentos. Los restaurantes reconocidos por la Guía Michelin y en las reseñas de Google, destacan tanto por su cocina como por el ambiente perfecto para celebrar una luna de miel en Río de Janeiro.
Oteque y Oro suman dos estrellas. En el primero, el chef Alberto Landgraf ofrece una propuesta minimalista basada en pescados y mariscos de temporada, mientras que el segundo, es considerado uno de los mejores restaurantes de América Latina pues el chef Felipe Bronze presenta un menú degustación que reinventa los ingredientes brasileños con técnicas contemporáneas.
Lasai es otra parada obligada para las parejas amantes de la alta cocina que deseen deleitarse con un menú innovador creado por el chef Rafa Costa e Silva, quien combina técnicas culinarias modernas de inspiración vasca con ingredientes locales ultra frescos de sus propios huertos, lo que le valió una estrella Michelin.





Copacabana Palace esconde dos joyas culinarias: Mee —que explora sabores de diferentes regiones de Asia— y Cipriani, uno de los restaurantes italianos más prestigiosos de Brasil. Babbo Osteria es otro encantador rincón en Ipanema con un patio rústico y un balcón idóneo para una cena romántica que los deleite con arancini, pastas frescas y un tiramisú exquisito.
Pero si su plan es sumergirse en la selva sin salir de Río de Janeiro para disfrutar de cocina brasileña artesanal, Aprazível es EL LUGAR. Sus palapas y terrazas de madera integradas a la vegetación sobre la colina de Santa Teresa, regalan una de las mejores vistas de la Bahía de Guanabara, aunado a que se especializa en platillos tradicionales con toques de autor, pensados para compartirse.
¿Qué hacer en Río de Janeiro?
Río de Janeiro brinda experiencias imperdibles para una luna de miel que recordarán el resto de sus vidas. Lo ideal es reservar el primer horario de la mañana para visitar el Cristo Redentor y así disfrutar vistas despejadas y evitar las multitudes. Para una experiencia aún más especial, existen tours privados con transporte, guía y paradas panorámicas por el Parque Nacional de Tijuca.
Subir en teleférico al Pan de Azúcar al caer la tarde es otra de las actividades más románticas de Río. Desde la cima, es posible contemplar cómo el sol ilumina las playas de Copacabana, la Bahía de Guanabara y el Cristo Redentor mientras la ciudad comienza a encender sus luces, además de que pueden brindar con una copa de espumoso en Morro da Urca (la primera parada del trayecto).

Obviamente, las playas de Río no pueden quedar fuera del itinerario. Copacabana es perfecta para caminar al amanecer o cenar en alguno de sus restaurantes con vista al océano; Ipanema es más sofisticada y relajada, ofrece clubes de playa, boutiques y grandes atardeceres, especialmente desde el Arpoador. En esta península rocosa podrán sentir la brisa marina y sumarse al aplauso colectivo cuando el sol se oculta.
Igualmente, pueden reservar paseos en velero al atardecer, clases privadas de surf, picnics frente al mar y vuelos en helicóptero sobre la costa. En cambio, si desean sumergirse en la naturaleza tienen que ir al Jardín Botánico de Río de Janeiro, el cual reúne más de 6,000 especies de plantas tropicales, palmeras y senderos para caminar de la mano.
O a Parque Lage, que combina jardines ingleses y una elegante mansión histórica donde actualmente hay una escuela de arte. Su cafetería, ubicada en el patio central con vista al Cristo Redentor, es uno de los rincones más fotografiados de Río.



¿A dónde ir?
Para descubrir el lado cultural de Río de Janeiro, nada mejor que visitar el Museo de Arte de Río (MAR) que explora la historia, identidad y evolución cultural de la ciudad; el Museu do Amanhã, cuya arquitectura futurista se ha convertido en ícono global y el Museo de Arte Moderno (MAM Rio) —rodeado por jardines diseñados por Roberto Burle Marx— que alberga importantes colecciones de arte moderno brasileño.
Pinakotheke Cultural es menos conocida por los turistas, sin embargo, es una galería con exposiciones de artistas brasileños contemporáneos en un ambiente íntimo y elegante. En tanto, el Centro Cultural Banco do Brasil (CCBB) ofrece una programación que incluye exposiciones internacionales, cine, teatro y conciertos durante todo el año.

Además de visitar los principales atractivos, Río ofrece actividades pensadas para parejas como clases de samba con instructores privados, degustación de caipirinhas, excursión de un día a las Islas Cagarras y sesiones fotográficas profesionales en Ipanema, el Arpoador y el Cristo Redentor.
¿Cuál es la mejor época?
Los meses entre mayo y septiembre ofrecen temperaturas agradables, menor humedad y una ciudad menos concurrida. Quienes buscan vivir el ambiente más vibrante, pueden viajar entre diciembre y marzo, cuando Río se llena de festivales, vida nocturna y celebraciones, aunque también es la temporada con mayor afluencia de visitantes ya que el Carnaval de Brasil ocurre durante los días previos al Miércoles de Ceniza.
Llegar a Río de Janeiro desde México es cada vez más sencillo gracias a la amplia oferta de vuelos con una sola escala o vuelos directos. El tiempo total de viaje suele ser de 12 a 16 horas, dependiendo de la ciudad de conexión y la duración de la escala.
En cuanto al tipo de cambio, la moneda oficial de Brasil es el real brasileño (BRL) que equivale aproximadamente a 3.37 pesos mexicanos. La mayoría de establecimientos y atracciones turísticas aceptan tarjetas de crédito y débito internacionales, por lo que no es necesario llevar grandes cantidades de efectivo. Aún así, se recomienda contar con algunos reales para compras pequeñas, transporte local y mercados.

Río de Janeiro reúne todo lo que una pareja puede desear para comenzar una nueva etapa: hoteles de lujo frente al mar, restaurantes reconocidos internacionalmente, playas legendarias, naturaleza exuberante, experiencias exclusivas y una escena cultural que sorprende en cada rincón.
Para más información, dirígete a visitrio.com.br
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POR: REGINA LÁZARO




