Cuando se trata de celebrar el amor, el escenario juega un papel fundamental y Guerrero, con su diversidad de paisajes, es considerado por muchas parejas para llevar a cabo sus bodas en el destino, tanto en una playa como en un pueblo mágico.

Este rincón del Pacífico es solo uno de los muchos destinos icónicos que enamoran a quienes desean dar el “sí” en un hot spot mexicano. A continuación exploramos tres de los lugares más especiales para sellar tu historia de amor en Guerrero.
Acapulco
Por décadas, Acapulco ha sido un destino icónico para bodas gracias a su combinación de lujo, historia y bellos atardeceres. Este puerto, que alguna vez fue el refugio de Hollywood en la época dorada del cine, sigue cautivando con sus hoteles, acantilados y su vibrante vida nocturna. Las bodas en Acapulco suelen aprovechar escenarios icónicos como La Capilla de la Paz en lo alto de la colina, las playas de la Bahía de Santa Lucía y alojamientos como Emporio, Banyan Tree Cabo Marqués y Encanto que cuentan con instalaciones y amenidades de primer nivel.



El clima cálido y la hospitalidad acapulqueña aseguran que cada celebración esté llena de romanticismo y aventura para los invitados, pues aquí pueden practicar esquí acuático y jet ski en la Laguna de Tres Palos, deslizarse por la tirolesa Xtasea —la más larga sobre el mar en la Riviera Diamante— o simplemente dar un paseo en yate por la bahía.
Ixtapa Zihuatanejo
A solo unas horas de Acapulco, Ixtapa Zihuatanejo es una opción más tranquila pero igualmente cautivadora para las parejas que buscan un destino de bodas más íntimo en la costa de Guerrero. Es un lugar que combina el ambiente de lujo en un entorno natural, ya que sus hoteles boutique y complejos turísticos permiten que cada boda sea exclusiva, mientras que las parejas pueden disfrutar —antes o después de su gran día— de paseos en kayak, snorkel o un día en un catamarán.



Zihuatanejo, con su pueblo pesquero tradicional y sus calles empedradas, ofrece un contraste encantador con una atmósfera relajada y auténtica. Es conocido por sus playas paradisiacas, donde los novios pueden disfrutar de una ceremonia al atardecer, rodeados de palmeras y una vista deslumbrante del océano Pacífico, así como de un banquete con ingredientes frescos y locales, como pescados, mariscos y frutas tropicales.
Taxco
Conocido por su arquitectura colonial, calles empedradas y una atmósfera llena de historia, Taxco es el escenario perfecto para una boda casi salida de un cuento en un entorno pintoresco y lleno de tradición. La ciudad —famosa por su plata y su belleza arquitectónica— es ideal para parejas que suelen maravillarse con lo imponente de las iglesias coloniales y buscan ese encanto único de los pueblos mágicos de México.
Después de la ceremonia en la Parroquia de Santa Prisca, las recepciones se llevan a cabo por lo regular en alguno de los hoteles boutique o haciendas cercanas a Taxco, donde los invitados pueden degustar la fusión de sabores mexicanos y tradicionales, acompañados por la vista panorámica del pueblo.



Ya sea la elegancia costera de Acapulco, la tranquilidad paradisíaca de Ixtapa Zihuatanejo, o la magia colonial de Taxco, Guerrero es el escenario idóneo para una boda inolvidable, con la belleza natural, la cultura local y la calidez como testigos.
También lee: Cómo mantener a tus invitados entretenidos en la boda
POR: REGINA LÁZARO